“La casa en el espinal” por Adriana Mancini
Una casa sola de Selva Almada. Buenos Aires, Random House, 2026, págs. 144. La casa es un espacio privilegiado en la literatura. Refugio de inviernos despiadados, de huracanes violentos, cómplice de ensoñaciones y relaciones furtivas. Casas habitadas por solitarios, por necesitados, por perseguidos, por arrogantes, por humildes y desahuciados. Alguna, en un momento de la historia argentina, cómplice de ideologías, expulsó a sus habitantes burgueses quienes azorados arrojaron sus llaves a una alcantarilla. Otra, aparentemente inofensiva y muy edulcorada, no se privó de contagiar la locura impresa en sus paredes a una inocente joven desprevenida. En el demoledor trance de desaparecer, ya vacía, La casa rememora hechos y avatares de sus sucesivos habitantes, incluso fantasmales. Así, entre muchas: las casas literarias. El último libro publicado de Selva Almada, Una casa sola, nos entrega una casa como protagonista de su novela. Pero esta casa es “una” y no “la”, según anunci...






